Grecia es conocida por sus hermosas islas como Mykonos, Santorini y Creta, que atraen a millones de turistas cada año. Sin embargo, el país alberga más de 6,000 islas, de las cuales solo 227 están habitadas. Muchas de estas islas permanecen fuera del radar turístico, ofreciendo una experiencia auténtica, lejos de las multitudes.
1. Anafi
Anafi, ubicada al sureste de Santorini, es una isla pequeña y tranquila que conserva su autenticidad. Según la mitología griega, Apolo hizo emerger esta isla para ofrecer refugio a los Argonautas. Su capital, Chora, está situada en una colina y ofrece vistas impresionantes al mar Egeo. Las casas blancas y las calles estrechas de Chora recuerdan a las de Santorini, pero sin la multitud de turistas.
La principal atracción de Anafi es el Monasterio de Zoodochos Pigi, situado en la cima de una montaña, al que se puede llegar tras una caminata de una hora. Las playas de Anafi son de arena dorada y aguas cristalinas, siendo Klisidi y Roukounas las más populares. Anafi es ideal para quienes buscan tranquilidad y naturaleza en estado puro.
2. Ikaria
Ikaria, situada en el mar Egeo, es conocida por la longevidad de sus habitantes, quienes viven vidas largas y saludables. La isla ha atraído la atención de científicos que estudian el estilo de vida y la dieta de los ikarianos para descubrir el secreto de su longevidad.
Además de su interés científico, Ikaria ofrece una experiencia única de turismo lento. Aquí, el ritmo de vida es relajado, y los visitantes pueden disfrutar de las playas aisladas, como Seychelles y Nas, así como de los baños termales naturales en Therma. Ikaria también es famosa por sus fiestas tradicionales, llamadas «panigiria», donde los locales y visitantes bailan y celebran hasta el amanecer.
3. Kastellorizo
Kastellorizo, también conocida como Megisti, es la isla habitada más oriental de Grecia, situada cerca de la costa de Turquía. Esta pequeña isla ha sido habitada desde la antigüedad y tiene una rica historia, que incluye influencias griegas, romanas, bizantinas y otomanas.
El puerto de Kastellorizo es una de las vistas más pintorescas del Mediterráneo, con casas de colores vivos alineadas a lo largo del muelle. Una de las principales atracciones de la isla es la Cueva Azul, una cueva marina accesible solo en bote, famosa por sus aguas de color azul intenso. Kastellorizo es ideal para aquellos que buscan una experiencia auténtica en una isla con una rica herencia cultural y sin la aglomeración turística.
4. Samotracia
Samotracia, ubicada en el norte del mar Egeo, es una isla montañosa y verde, famosa por sus aguas termales y su historia antigua. Es el lugar donde se encontraron los restos de la famosa estatua de la Victoria Alada de Samotracia, que ahora se exhibe en el Museo del Louvre en París.
El sitio arqueológico del Santuario de los Grandes Dioses es uno de los más importantes de la antigüedad, donde se celebraban los Misterios de Samotracia, rituales religiosos cuyo significado exacto sigue siendo un misterio. Además de su importancia histórica, Samotracia ofrece paisajes naturales impresionantes, como el monte Fengari, la montaña más alta del Egeo, y las cascadas de Fonias. Las playas de la isla, como Pachia Ammos, son tranquilas y perfectas para relajarse.
5. Tilos
Tilos es una pequeña isla en el Dodecaneso, conocida por su compromiso con la conservación de la naturaleza. La isla ha sido declarada parque natural y es hogar de muchas especies de aves y plantas raras. Tilos es famosa por haber logrado la autosuficiencia energética a través de fuentes renovables, siendo un modelo de sostenibilidad en Grecia.
La capital, Megalo Chorio, es un pueblo pintoresco con casas tradicionales y callejones estrechos. Los visitantes pueden explorar el Castillo de los Caballeros, situado en una colina con vistas espectaculares al mar. Las playas de Tilos, como Eristos y Plaka, son tranquilas y están rodeadas de un paisaje natural intacto. Tilos es ideal para los amantes de la naturaleza y aquellos que buscan unas vacaciones ecológicas.
6. Amorgos
Amorgos, ubicada en las Cícladas, ganó notoriedad gracias a la película «El Gran Azul» de Luc Besson, que se filmó en sus aguas cristalinas. A pesar de esto, la isla ha mantenido su carácter tranquilo y es conocida por sus paisajes escarpados y su monasterio de Panagia Hozoviotissa, construido en un acantilado a 300 metros sobre el mar.
El monasterio, que data del siglo XI, ofrece unas vistas impresionantes y es uno de los sitios religiosos más importantes de Grecia. Amorgos es también un destino popular para el senderismo, con rutas que cruzan la isla y ofrecen vistas espectaculares. Las playas de Amorgos, como Agia Anna y Mouros, son ideales para nadar y bucear, con aguas cristalinas y cuevas submarinas para explorar.
7. Lipsi
Lipsi es una pequeña isla del Dodecaneso que ha permanecido en gran medida desconocida para los turistas. La isla es un destino perfecto para quienes buscan paz y tranquilidad, lejos del bullicio de las islas más populares. Lipsi cuenta con un puerto pintoresco, donde se encuentran la mayoría de las tabernas y cafés, y donde los visitantes pueden disfrutar de mariscos frescos.
La isla es también conocida por sus pequeñas y tranquilas playas, como Platis Gialos y Hohlakoura, que ofrecen aguas cristalinas y arenas blancas. Lipsi es ideal para paseos relajantes, con sus caminos tranquilos que serpentean a través del campo y ofrecen vistas panorámicas al mar Egeo.
Las islas menos conocidas de Grecia ofrecen una alternativa maravillosa para aquellos que buscan explorar más allá de los destinos turísticos populares. Cada una de estas islas tiene su propio encanto único, con paisajes impresionantes, rica historia y cultura, y la oportunidad de experimentar la hospitalidad griega en un entorno más tranquilo y auténtico. Ya sea que busques aventura, relajación, historia o naturaleza, estas joyas escondidas de Grecia tienen algo especial que ofrecer.

